En un año habrás deseado haber comenzado hoy

“A Year from Now You May Wish You Had Started Today”. No sé el autor de la frase, pero me la topé sin querer hoy, y me pegó por varios frentes. En medio del ruido y de la ansiedad de libertad que tenemos hoy, hay conceptos básicos que se mantienen: es necesario hacer algo, y es necesario hacerlo de manera constante. En mi trabajo tengo la oportunidad de escuchar muchas entrevistas para reclutar. Es una tarea un poco larga, a veces tediosa, pero de la cual disfruto mucho. Me gusta conocer cuáles son las expectativas, los sueños, los anhelos, de otras personas como yo, que tienen un plan, que desean hacer cosas grandes.

La gran mayoría de las personas que entrevisto tienen grandes metas y anhelos. Algunos no saben bien que quieren, pero saben más o menos a dónde dirigir el rumbo. Otros lo tienen súper claro (o al menos eso me comparten). El punto al que quiero llegar es que ellos, al igual que yo, y que muchos otros tienen grandes ideales. Si esto es así, ¿por qué hay tanta cosa de cabeza en el mundo? No me cabe pensar más que todas esas metas e ideales, esos sueños y anhelos, se quedan en eso: en sueños y anhelos.

No escapo de ser víctima de este mal en algunas áreas de la vida. Pero al leer esa frase, vuelvo a recordar que depende de mí. “A Year from Now You May Wish You Had Started Today”. ¿En un año me voy a felicitar, o me voy a culpar por la decisión que tome (o deje de tomar) hoy?

 

A escribir…aquí!

Desde hace varios días estaba con las ganas de comenzar a escribir de nuevo. Como es usual, mi primer impulso fue el de crear un nuevo dominio y comenzar a escribir ahí sobre temas específicos. Luego, me puse un poco a pensar sobre los objetivos de mis artículos, y más que crear tráfico, o similar, mi intención es agregar valor. De modo que, me esforzaré en ser consistente y escribiré en este espacio.

Tengo muchos temas pendientes que quiero tratar, y sobre todo muchas experiencias que quiero compartir de mi día a día, de como intento hacer mi vida más fácil, y con más significado. Leí en The Obstacle Is The Way una frase que se me quedó pegada, que va algo así: “al final de cuentas, no estamos todos haciendo lo mejor que podemos para estar contentos con nosotros mismos?”.

 

Las paradojas de lo sencillo y lo complejo

A veces es más complicado de lo que parece, y a veces parece más complicado de lo que es.
Las paradojas de lo sencillo y lo complejo, que me hacen entender la vida confundiéndome,
que con una claridad irónica me enseñan lo que no puede comprenderse,
me muestran los rincones a los que no llega la luz,
me hacen escuchar los silencios del vacío,
silencios que gritan materia, que gritan vísceras, que gritan corazón.
Brillantes escondites, oscuras claridades, ciudades campestres y campos urbanos.
Las paradojas sencillas del tiempo, del tiempo eterno, del tiempo corto, del hoy.

Cantidad y calidad…perfeccionismo, miedo

En muchos ámbitos nos han enseñado que calidad y cantidad no van de la mano, que incluso son contradictorios. Como corolario a esto, se piensa que lo que es vasto no es bueno -y por alguna razón, no se piensa que lo que es poco sí es bueno-. Con el pasar de los tiempos nuestro cerebro reconoce esta mal formada ecuación. Y este razonamiento nos lleva a NO realizar cosas que queremos hacer porque no las haremos suficientemente bien.

Leí por ahí que uno de los secretos de los grandes genios de la humanidad, es que producían mucho. Que se dedicaban a producir, a crear. Creaban cosas buenas y malas. Generalmente muchas malas antes de crear una nueva. Algunos se ponían cuotas de producción, porque si no se tienen las manos sucias con el trabajo, si no se pone a trabajar la mente todo el tiempo, se atrofia. Pero no. Nosotros queremos hacer las grandes cosas a la primera. Aprendamos!

Bach escribía una cantata a la semana. Edisson se propuso hacer un invento menor cada semana, y sacar al menos un gran invento cada seis meses. Einstein se hizo famoso por 5 papers que publicó, pero escribío alrededor de 250. Mozart produjo más de 600 obras musicales, de las cuales son geniales unas diez. Newton escribió más de religión que de ciencia.

En resumen: produzcan! No juzguen si el trabajo es bueno o malo. Es mejor un mal trabajo que un trabajo inexistente. Malos trabajos nos enseñan a hacer grandes trabajos. Incluso, mucho de nuestro mal trabajo, puede ser considerado como un muy buen trabajo para alguien más. Producir, producir, producir. El hombre existe para producir. Que no nos de miedo el juicio de otros sobre nuestra obra o trabajo. Es una estupidez dejar de hacerla por miedo a ese hipotético jucio, a esa casi probablemente inexistente crítica. Producir!

Cree lo que quieras creer

Soy una persona filosófica en sí. Degusto pensando y repensando las cosas. Soy un empirista convencido. Pero también soy un racionalista. En estos siglos, filosofía y psicología tocan constantemente sus caminos. Y es una pena, ya que la filosofía suele quedar embarrada con psicologías de plástico que salen por aquí y por allá todos los días. En las librerías abundan libros con las nuevas y revolucionarias formas de vida, que miles de mentes y almas hambrientas de algo, lo que sea, se lanzan a comenzar a leer. No desprecio esto, es algo. E incluso alguna de esas ideas que aparecen escondidas en esos libros tienen sentido. Tengo la manía de leerlos.

Sin embargo, entre tanta propuesta, entre tanta idea, con tanto método y sistemas, con tantas psicologías, ¿por qué la gente sigue sin encontrarle una razón a sus vidas? De lo mucho que he leído sobre esto, les puedo decir con cierto grado de certeza: cree lo que quieras, pero “créelo bien”. Elije un punto de vista, un paradigma, y aférrate a él. Intenta escoger el que más te acerque a la realidad, pero elije uno. Que no decidan por ti. Y si tienes las agallas, métete en el laberinto sin salida en la búsqueda del paradigma, o de la filosofía más real, más cercana a la verdad que puedas.

Hay muchas formas de ver una misma verdad. Aprende eso. Ojo, no es lo mismo decir que hay varias maneras de ver la verdad, y aceptarlas, que decir que aceptamos una forma falsa de verla. Si algo te funciona, úsalo, sino desechalo, pero está consciente de que LO TENÉS que buscar.